miércoles, 24 de octubre de 2007

Una conversación "imaginada" con Cristóbal Jodorowsky

Unas preguntas formuladas a un gran psicomago. (Extractos de su libro “El collar del tigre”)

¿Nuestros padres nos conceden absoluta libertad para ser lo que queremos ser?

A menudo los padres proyectan sus imágenes o deseos sobre sus hijos, en lo que se llama proyecto parental o, ahondando en las raíces del árbol, proyecto genealógico o social. Con él nos imponen sutilmente un papel, una personalidad y, en última instancia, un destino al que debes adaptarte para no ser rechazado por el clan.

¿Qué mecanismos utilizan para imponernos ese proyecto parental?

Usan el lenguaje no verbal propio de cada familia, hecho de miradas, silencios y gestos. Y en ocasiones las órdenes literales como: "serás un fracasado"
Una frase del maestro japonés Gichin Funakoshi: “Lo que aprendas por habérselo oído decir a otro, lo olvidarás fácilmente. Lo que aprendas con tu propio cuerpo, lo recordarás toda tu vida”

Defina la psicogenealogía desde su punto de vista

La genealogía es un lenguaje de precisión matemática, un sistema de repeticiones con fechas, enfermedades, muertes, situaciones, nombres: mapas neurológicos que se recorren y transmiten de generación en generación.

¿Es suficiente con comprender el porqué de un conflicto?

No es suficiente con esa toma de consciencia, el conflicto hay que actuarlo, darle una salida a la pulsión, al comportamiento repetitivo que nos dificulta la existencia.
El cerebro es un procesador no lógico, sino analógico…

Cita la psicomagia. ¿Puede definirla?

La psicomagia es un arte sanador que trabaja con el símbolo y la metáfora, con la poesía y con la belleza.
Para modificar los códigos de conducta más arraigados hay que tener acceso al ADN psicológico, es decir a nuestro destino prefijado…
Un acto psicomágico debe brotar de una dimensión situada más allá de lo racional; y eso no se aprende ni se enseña, como no se puede enseñar a ser artista.

¿Qué ocurre cuando trabajamos con nuestro árbol genealógico?

Que se desentrañan los secretos subliminales del árbol. Las fechas de nacimientos, enfermedades, muertes o matrimonios, acostumbran a mostrar sorprendentes correspondencias.

Anne Ancelin Schutzenberg llamó a estas sincronías del calendario “fidelidades genealógicas” ¿Puede mostrar algún ejemplo?

En el amor sucede a menudo: la búsqueda del “olor al clan” nos impulsa a tomar como pareja a quienes encajan con nuestras neurosis…
Buscamos esquemas conocidos que irracionalmente nos hacen sentirnos, aunque duela, en la seguridad del hogar

¿Qué conseguimos al trabajar nuestro árbol genealógico?

Si somos capaces de transformar nuestro mito familiar, también cambia el Universo, la forma como entendemos el mundo.

¿Qué es lo sagrado?

Lo sagrado lo hace el ojo, si tu ojo es bueno…todo es sagrado.

¿Qué queda por hacer usando la psicogenealogía?

Vivimos en una sociedad donde padres e hijos acostumbran a comunicarse muy poco, y mucho menos a emprender una labor de sanación familiar colectiva. Es una lástima: las familias podrían reunirse, hablar de sus dificultades y establecer su genealogía. Planificar encuentros donde se ocupen juntos de desanudar conflictos, comprender en grupo el pasado…

Parece muy adecuado, aunque esté alejado de lo que es la realidad familiar común.

Todo ello debe hacerse sin culparse, siendo conscientes de que lo que sucedió tiene sus raíces en un lejano pasado. El bien que hagas, como dice la Biblia, repercutirá en mil generaciones.